- Puedes votar, agradéceselo a una feminista.
- Recibes igual salario al de un hombre por hacer el mismo trabajo, agradéceselo a una feminista.
- Fuiste a la Universidad en lugar de dejar los estudios después del Bachillerato para que tus hermanos pudieran estudiar pues “tú de todos modos simplemente vas a casarte”, agradéceselo a una feminista.
- Puedes solicitar cualquier empleo, no sólo un “trabajo para mujeres”, agradéceselo a una feminista.
- Puedes recibir y brindar información sobre control de la fertilidad sin ir a la cárcel por ello, agradéceselo a una feminista.
- Eres médica, abogada, pastora, jueza o legisladora, agradéceselo a una feminista.
- Practicas un deporte profesional, agradéceselo a una feminista.
- Puedes usar pantalones sin ser excomulgada de tu iglesia o sacada del pueblo, agradéceselo a una feminista.
- A tu jefe le está prohibido presionarte a que te acuestes con él, agradéceselo a una feminista.
- Eres violada pero el juicio no se trata sobre el largo de tu vestido o tus novios anteriores, agradéceselo a una feminista.
- Inicias negocio y puedes obtener un préstamo usando sólo tu nombre y tus antecedentes de crédito, agradéceselo a una feminista.
- Estás bajo juicio y se te permite testificar en tu propia defensa, agradéceselo a una feminista.
- Posees propiedad que es únicamente tuya, agradéceselo a una feminista.
- Tienes derecho a tu propio salario aún si estás casada o hay un hombre en tu familia, agradéceselo a una feminista.
- Obtienes la custodia de tus hijas e hijos tras un divorcio o una separación, agradéceselo a una feminista.
- Tienes voz en cómo criar y cuidar a tus hijas e hijos en lugar de que los controle completamente tu esposo o su padre, agradéceselo a una feminista.
- Tu marido te golpea y esto es ilegal y la policía lo detiene en vez de sermonearte sobre cómo ser una mejor esposa, agradéceselo a una feminista.
- Se te otorga un título después de ir a la Universidad, en lugar de un mero certificado de haber completado los estudios, agradéceselo a una feminista.
- Puedes amamantar a tu bebé, eso sí, todavía discretamente, en un lugar público y no ser arrestada por ello, agradéceselo a una feminista.
- Te casas y tus derechos humanos civiles no desaparecen dentro de los derechos de tu esposo, agradéceselo a una feminista.
- Tienes el derecho a rehusar tener relaciones sexuales con tu esposo, agradéceselo a una feminista.
- Tienes derecho a que tus registros médicos confidenciales no sean divulgados a los hombres de tu familia, agradéceselo a una feminista.
- Tienes derecho a leer los libros que desees, agradéceselo a una feminista.
- Puedes escoger ser madre o no cuando tú quieras y no según los dictados de un esposo o un violador, agradéceselo a una feminista.
- Puedes esperar vivir hasta los 80 años en vez de morir entre los 20 y 30 a causa de embarazos ilimitados, agradéceselo a una feminista.
- Puedes verte como una humana adulta plena, y no como una menor de edad que necesita ser controlada por un hombre, agradéceselo a una feminista.
Contiene artículos, recopilación de extractos y publicaciones relacionadas al tema de la promoción de la lectura.
miércoles, 28 de enero de 2026
🟣 AGRADÉCESELO A UNA FEMINISTA, si eres mujer y…
martes, 27 de enero de 2026
📖 Pippi Calzaslargas y la pedagogía de la libertad
Astrid Lindgren no solo inventó a la niña más fuerte del mundo; usó esa fuerza para convertir a Suecia en el primer país de la historia en prohibir que los adultos usarán la fuerza fisica hacía los niños. Para entender cómo lo logró, hay que volver al principio, a una granja llamada Näs, cerca de Vimmerby, en 1907.
Allí nació Astrid Anna Emilia Ericsson. Su infancia fue de libertad, correr por los campos, trepar árboles y jugar sin supervisión adulta. Esa confianza absoluta que sus padres le dieron se convirtió en la base de todo lo que crearía después. Sin embargo, la vida adulta llegaría de repente. A los 18 años, un "escándalo" sacudió a la sociedad de aquella época al quedar embarazada fuera del matrimonio.
En la Suecia puritana de 1926, eso era una sentencia social, para evitar el rechazo se mudó a Estocolmo, trabajó como secretaria, pero esto no le alcanzó para alimentar a su hijo Lars. Así que tomó la desgarradora decisión de dejarlo con una familia de acogida mientras ahorraba para recuperarlo.
Esa lucha formó su carácter, pero fue un momento casual en 1941 el que cambió la literatura. Su hija Karin, delirando de fiebre en la cama, le pidió:
-"Cuéntame sobre Pippi Calzaslargas".
Astrid no sabía quién era ese personaje, así que lo inventó para contarle la historia de una niña sin padres, con un caballo en el porche y una fuerza sobrehumana que desafiaba a cualquier adulto que intentara domarla.
Años después, Astrid resbaló en el hielo y se torció el tobillo. Postrada en cama y sin poder caminar, aprovechó el tiempo para transcribir esas historias orales como regalo de cumpleaños para su hija.
Cuando envió el manuscrito, los editores lo rechazaron horrorizados. Pippi era "demasiado salvaje", ridiculizaba a los policías y se burlaba de la autoridad. Era todo lo que un niño "bien educado" no debía ser.
Sin embargo, cuando la editorial Rabén & Sjögren se atrevió a publicarlo en 1945, el éxito fue instantáneo. Los niños amaron a Pippi porque ella representaba lo prohibido en aquel entonces, representaba la autonomía total.
Su batalla más noble llegó a finales de los 70. Astrid puso su mira en el castigo físico, algo que la sociedad consideraba normal. En aquella los castigos corporales severos eran vistos como "disciplina necesaria", Astrid lo llamó violencia contra los más vulnerables.
Usó cada micrófono, cada entrevista y cada premio para argumentar que hacerle esto a un niño solo le enseña miedo, no respeto. Suecia la escuchó y en 1979, gracias a su incesante presión, el parlamento aprobó una ley histórica que prohibía cualquier castigo corporal a los menores. No era una sugerencia, era un derecho civil.
Astrid Lindgren falleció en 2002 a los 94 años, despedida con honores casi de estado. Hoy, más de 60 países han seguido el ejemplo de esa ley sueca. Su legado no son solo los libros traducidos a 100 idiomas, escribió historias donde los niños eran libres, y luego luchó hasta que la realidad coincidió con sus cuentos.
Fuente: Archivos del Astrid Lindgren Memorial Award. El contenido de Universo Sorprendente tiene fines de divulgación científica y educación histórica.
lunes, 26 de enero de 2026
📖 La lectura de regazo: donde nacen los primeros vínculos lectores
Iniciar un nuevo año es también abrir una nueva página. Este es el primer post del año en el blog y quise comenzarlo volviendo al origen: a ese gesto íntimo y fundacional que muchas veces marca nuestra relación con los libros para siempre. Hablar de lectura de regazo es hablar de afecto, de presencia y de tiempo compartido; de esos primeros encuentros con la palabra que, sin saberlo, siembran futuros lectores y lectoras.
Como educadora, mediadora de lectura y bibliotecaria, he comprobado una y otra vez que el primer encuentro significativo con los libros no ocurre en soledad, sino en compañía. La llamada lectura de regazo es, quizá, uno de los actos más sencillos y a la vez más poderosos de la formación lectora: un momento íntimo en el que un niño o una niña y un adulto comparten un libro desde el afecto, la cercanía y el juego.
Tal como señalan J. Quintanal Díaz y J. C. Sánchez Huete, la lectura de regazo es una experiencia intensa, lúdica y profundamente emocional. No se trata solo de leer palabras, sino de crear un espacio de encuentro donde la voz, el cuerpo y la mirada se funden con la historia. En ese gesto cotidiano —un niño en brazos, un libro abierto, un tiempo compartido— se tejen vínculos que dejan huella: sensaciones, emociones y recuerdos que quedarán asociados para siempre al acto de leer.
Desde la biblioteca, el aula o el hogar, la lectura de regazo se convierte en una puerta de entrada a la cultura escrita, pero también en un acto de cuidado. No es la única forma de formar lectores y lectoras, pero sí un comienzo invaluable. Porque cuando la lectura nace del afecto, el libro deja de ser un objeto extraño y se transforma en un lugar seguro, familiar y deseado. Y ese primer vínculo, grabado en el corazón, suele acompañar a la persona lectora a lo largo de toda su vida.
🟢Para conversar y compartir
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¿Recuerdas quién te leyó por primera vez o con quién compartiste tus primeras lecturas?
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¿Practicas la lectura de regazo en casa, en el aula o en la biblioteca? ¿Qué libros sueles elegir?
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¿Qué emociones crees que debería despertar la lectura en la primera infancia?
Te invito a dejar tus experiencias, recuerdos o recomendaciones en los comentarios. La lectura también se construye en comunidad.
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| Ilustración: Snezhana Soosh |

