lunes, 20 de agosto de 2012

Apuntes sobre literatura erótica


La censura del lenguaje

Aunque vivimos en un milenio avasallado por la informática y la masiva propaganda de los medios de comunicación, cuyos mensajes nos convierten en una pequeña provincia de la aldea global, donde los emblemas y costumbres sexuales se difunden de manera vertiginosa, se debe admitir que no es fácil escribir en español sobre el sexo, sin caer en la vulgaridad y el simplismo, debido a que el idioma, en su función de vehículo del pensamiento y sentimiento humanos, ha sido castigado por la Inquisición y la moral de los padres de la Iglesia. Consiguientemente, así se busquen giros idiomáticos adecuados, resulta difícil encontrar expresiones equivalentes a la frase “hacer el amor” o “coito interruptus”, sin dejar de herir los sentimientos y códigos morales de quienes se confiesan seguidores convictos de las Sagradas Escrituras. 
Si uno intenta inventar alguna frase, en verso o en prosa, no siempre convence al lector, ya sea por la fonética de la palabra o por su connotación semántica. Quizás por eso, los más diestros “inventores” de expresiones referidas a los desenfrenos del sexo se valen de hábiles perífrasis, de metáforas enunciadas por los poetas o de los chistes de los truhanes que, acostumbrados a desgranar palabras obscenas en el ruedo de amigos, comparan los órganos genitales con las frutas y verduras, a modo de evitar palabras triviales como “pene” o “vagina”.
Sin embargo, en otros idiomas, que probablemente no sufrieron jamás una amputación moral, se conocen obras narradas con un lenguaje rico en matices lexicales. En el famoso “Kama Sutra”, un auténtico tratado sobre el arte erótico hindú escrito por Mallinaga Vatsyayana hacia el año 500 d.C., se describe en sesenta y nueve casos los modos de alcanzar el goce físico del sexo, que va desde el roce de la piel con un beso, hasta las más avanzadas técnicas de exploración del instinto sexual, que es tan antiguo como el hombre mismo. 
El arte de narrar historias eróticas, como las expuestas brillantemente en el “Kama Sutra”, requiere de un lenguaje que esté exento de términos científicos y verbosidad propia de los sexólogos, sobre todo, si se quiere aludir las pasiones eróticas de una manera sugerente y poética, como ocurre en las novelas y los relatos del marqués de Sade, quien, sin ser experto en las reglas gramaticales del francés, tuvo la intuición de explayar un lenguaje apropiado incluso para describir las pasiones más violentas y perversas.

La transgresión de los sentidos

La transgresión moral, sin resquicios para la duda, es una de las características de la literatura erótica. El escritor debe ser un ser irreverente, heterodoxo, para transgredir las franjas de censura que le imponen su entorno sociocultural y religioso. Sin una actitud irreverente es imposible crear una literatura erótica despojada de tabúes y prejuicios. 
El escritor es, y ha sido siempre, una suerte de válvula de escape de los impulsos reprimidos y prohibidos en la colectividad. Es el modulador de voces anónimas y actúa como un psicoanalista, intentando iluminar los cuartos oscuros de la memoria, donde cohabitan los instintos más bajos y los deseos sexuales, desde los más sensuales hasta los más promiscuos, incluyendo la sodomía, el fetichismo y el sadomasoquismo.
La religión, así como ha sido la madre de muchas exquisiteces y arrebatos místicos, ha sido también una maquinaria que ha frenado la libertad sexual de los individuos a lo lago de los siglos. Por eso mismo, la literatura hispanoamericana, que recién está experimentando un renacimiento en el arte de narrar historias eróticas, no ha creado tradición en este terreno, debido a los procesos iniciados por la Santa Inquisición, que propagó el concepto del pecado de la carne y emprendió una cruzada contra toda obra literaria o pictórica que abordara el tema de la sexualidad más allá de los valores éticos y morales establecidos por la Iglesia que, durante el oscurantismo de la Edad Media, fue una institución retrógrada que condenó los deseos carnales y las llamadas “perversiones mentales”. Incluso hoy, a principios de un nuevo milenio, el Vaticano sigue lanzando cruces de condena contra las relaciones homosexuales y sigue considerando el adulterio como un pecado capital y el divorcio como una tentación del diablo. 
Con todo, aun tras haber aprendido a llamar por sus verdaderos nombres las “partes vergonzosas” del ser humano, sigue siendo un heroísmo el acto de escribir obras eróticas en un contexto social en el cual todavía existen quienes pregonan el retorno al puritanismo medieval y la censura de las relaciones sexuales incompatibles con la moral católica que, en uso de sus atribuciones, considera este género literario como un síntoma de decadencia humana, que debe ser combatida por todos los medios y con la mayor severidad posible. 

Literatura erótica a pesar de todo

Si bien es cierto que el relato erótico es algo transitorio, que se vive y siente mientras se lee, es cierto también que sirve para estimular los impulsos de la fantasía, que constituye uno de los instrumentos mentales que permite ventilar los instintos sexuales más recónditos y lúdicos. El erotismo es la mejor expresión de una relación sexual regida por las fuerzas de la pasión y la fantasía. Sin la fantasía no sería posible un erotismo que enriquezca la vida conyugal, social y existencial. El erotismo, con sus censuras habidas y por haber, es lo que diferencia a los humanos de los animales irracionales, aparte de que el erotismo, en materia literaria, es la metáfora del amor en todas sus dimensiones.
No es lo mismo leer una buena obra erótica, que trasluce su propia magia, que ver a una mujer desnuda en el afiche de la propaganda comercial, a las modelos semidesnudas en la pasarela o a las actrices en las películas y telenovelas. La literatura erótica, con todo su poder de sugerencia, ha deslumbrado desde siempre la atención de los lectores, sobre todo, en sociedades relativamente conservadoras como la boliviana, donde todavía es casi imposible hablar abiertamente sobre esos libros que se leen con una mano y a media luz. 
La literatura erótica, de no haber tenido una fuerza de atracción sobre la gente, no hubiese sobrevivido en el tiempo y la historia. La prueba está en que, a pesar de las censuras y cortapisas impuestas contra el erotismo, las mejores obras han sido salvadas de las hogueras y los depósitos clandestinos, para ser puestas al alcance de los lectores ávidos de una literatura que perdure en la memoria, no sólo porque la sexualidad es una de las pasiones auténticas del ser humano en su proceso de reproducción, sino también porque el erotismo, indistintamente de razas y condiciones sociales, está presente en toda pasión amorosa y a cualquier hora del día.
Varias obras clásicas, como el “Kama Sutra” hindú y “La Plegaria” china, siguen despertando el interés de los lectores hasta nuestros días. Por otro lado, todos los libros con características eróticas escritas en Asia, Europa y América, son joyas que han sobrevivido a las catacumbas de la censura. Ahí tenemos el “Decamerón” de Boccaccio, “Fanny Hill” de Apollinaire, “Trópico de Cáncer” de Henry Miller, “Lolita” de Vladimir Nabokov, “Delta de Venus” de Anaïs Nin, “La misteriosa desaparición de la Marquesita de Loria”, de José Donoso, “Los elogios de la madrastra” de Vargas Llosa y “Las edades de Lulú” de Almudena Grandes, entre otros. Todo este caudal literario demuestra que la literatura erótica, contrariamente a lo que muchos se imaginan, se va consolidando cada vez más con autores contemporáneos que trabajan conscientemente en torno a la literatura erótica. Si esto ocurre, es porque el sexo es un alimento indispensable en la vida de los humanos y porque tiene la capacidad de conmover y seducir a los lectores. Al fin y al cabo, a todos nos interesa el sexo y nos apasiona el erotismo en las obras de arte. 

Nuevos tiempos, nuevos desafíos

Los tiempos han cambiado y la llamada “pos-modernidad” ha permitido que los escritores que antes se movían en el anonimato y la clandestinidad salgan a la luz pública para deleitarnos con su chispeante fantasía y su pirotecnia verbal, capaces de convertir el tema erótico en una magnífica obra de arte; más todavía, existen nuevos desafíos, un evidente “destape” y una juventud dispuesta a modificar los códigos morales de sus abuelos. 
Los estudiantes de secundaria ya no tienen porqué mirar una revista erótica a escondidas, detrás de los muros del colegio o en un rincón de la habitación. El mundo comercial ha irrumpido en las costumbres sexuales, introduciendo por todos los medios mensajes eróticos que antes estaban destinados sólo a los “mayores de 18 años de edad”. Hoy, en cambio, todo es distinto. El tema de la sexualidad está contemplado desde una perspectiva mucho más natural, gracias a la abundante información proporcionada por los medios de comunicación y las innovaciones hechas dentro del sistema educativo moderno, por cuanto escuchar la palabra “condón” no es ninguna novedad ni hace falta llamarlo “preservativo” en voz baja y con el rubor en la cara.
De otro lado, los quioscos de la ciudad están saturados de publicaciones eróticas, cuyas portadas enseñan las fotografías de mujeres y hombres desnudos. Cada vez son más las tiendas que ofrecen, junto a los productos de lencería y “la ropa interior de señoras escandalosamente escotadas”, una serie de aceites especiales, ungüentos y “dinamizadores de contacto”. Lejos han quedo los tiempos en que uno, a la hora de asistir a una “Sala X” donde se exhibían películas eróticas en función rotativa, debía enfundarse en abrigos y colocarse gafas oscuras, para no ser reconocido por el amigo o el vecino. 
En la actualidad, a diferencia de lo que sucedía en el pasado, los espectadores comentan sin prejuicios las escenas eróticas de “El último tango en París”, “Calígula” o “Emanuele”, como si hubiese sido superado definitivamente el oscurantismo medieval y el puritanismo sexual, aunque no por esto todo es sexo en la sociedad, pues si bien es cierto que la sexualidad es una de las pasiones auténticas de los humanos en su proceso de reproducción, es también cierto que nadie vive las 24 horas del día pensando en el sexo, por la sencilla razón de que el individuo, en su función de elementos activos dentro del sistema de producción, debe cumplir con otras obligaciones ajenas al erotismo, como es el trabajo cotidiano, los quehaceres domésticos y el cuidado de la familia. No obstante, el erotismo, que reivindica sin reticencias lo sagrado y lo profano, lo prosaico y lo lírico, es una de las manifestaciones más sublimes de la condición humana.

La diferencia entre erotismo y pornografía

Así algunos insistan en señalar la línea sutil que separa al erotismo de la pornografía, nadie es capaz de definir dónde empieza y termina el erotismo. Lo único cierto es que el texto erótico, tanto por el manejo del lenguaje como por el tratamiento del tema, debe alcanzar un nivel estético que lo diferencie del discurso obsceno y grotesco de la pornografía. 
A pesar de estas premisas, sigue siendo difícil demarcar la diferencia entre la pornografía y el erotismo, un tema tan relativo como subjetivo, pues la definición que cada lector tiene sobre el erotismo y la pornografía depende, en gran medida, de su grado de educación, sus experiencias personales, su credo religioso y su escala de valores ético-morales, pues todo lo que pude ser pornográfico para unos, puede no serlo necesariamente para otros. 
Ahora bien, ¿cuáles son los verdaderos criterios que permiten juzgar si un libro es erótico o pornográfico? Las respuestas pueden ser varias, habida cuenta que este razonamiento es tanto más inapropiado por cuanto nadie consigue explicar la diferencia. Y con justa razón, ya que para algunos no existe ninguna diferencia. La pornografía es la descripción pura y simple de los placeres carnales; en tanto el erotismo es la misma descripción revalorizada, en función de una idea del amor o de la vida social, explica el ensayista Alexandrian en su “Historia de la literatura erótica” (1990). 
Para ciertos autores, como Vargas Llosa, lo erótico consiste en dotar al acto sexual de un decorado, de una teatralidad para, sin escamotear el placer y el sexo, añadirle una dimensión artística. Para otros, en cambio, todo lo que es erótico puede ser también pornográfico, dependiendo del ángulo desde el cual se lo vea. Alexandrian, refiriéndose a la doble moral que parece justificar la visión pacata de algunos comentaristas de la literatura erótica, explica: “Hay una nueva forma de hipocresía que consiste en decir: si esta novela (o esta película) fuera erótica yo aplaudiría su calidad; pero como es pornográfica la rechazo con indignación”. Es decir, trazan una frontera definida entre lo erótico y lo pornográfico, como quien, atenido a sus gustos particulares, determina lo que es “buena” o “mala” literatura. 

Tomado de post en Miscelánea sueca


Lee, luego existe



Compartido por Víctor V. Valera Jiménez

miércoles, 15 de agosto de 2012

¡Libros! ¡Libros! He aquí una palabra mágica


Discurso de Federico García Lorca al inaugurar la biblioteca de su pueblo. Alocución de Federico García Lorca al Pueblo de Fuente de Vaqueros (Granada). Septiembre 1931.

Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.

Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.

No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

¡Libros! ¡Libros! He aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.

(El texto “medio pan y un libro” fue recuperado por el poeta Juan de Loxa que lo publicó en la colección a su cargo “La Fuente”, editada por la Diputación de Granada)

domingo, 12 de agosto de 2012

... en Lima está lloviendo


En Lima… En Lima está lloviendo
el agua sucia de un dolor
qué mortífero. Está lloviendo
de la gotera de tu amor.

No te hagas la que está durmiendo,
recuerda de tu trovador;
que yo ya comprendo…comprendo
la humana ecuación de tu amor.

Truena en la mística dulzaina
la gema tempestuosa y zaina,
la brujería de tu “sí”.

Mas, cae, cae el aguacero
el ataúd de mi sendero,
donde me ahueso para ti…

(Poema del poeta inmortal César Vallejo)

Llovizna en la av. Abancay - Centro histórico de Lima

viernes, 10 de agosto de 2012

Y un día #biblioteca fue TT en Perú ¡Sí se pudo!

¡Sí se pudo!!!... Hoy viernes 10 de agosto de 2012, quiero que sea recordado con mucha alegría, por quienes amamos las bibliotecas y creemos profundamente en que son los espacios por excelencia para la formación del gusto por la lectura y por quienes amamos también los libros.
Hoy, en Twitter, todos los que amamos la biblioteca nos propusimos convertirla, posicionarla como tendencia (trending topic). Y en nuestro país, que existe muchos tuiteros, pero muchos de ellos y ellas con sus temas respectivos o con temas mediáticos (faranduleros en otras palabras), y siendo pocos los que hablamos o tuiteamos sobre lectura, libros y biblioteca, pudimos lograrlo, bordeando el mediodía vimos como #biblioteca aparecía en el trending topic para Perú, mientras en España, México y Chile ya nos llevaban la delantera.
Compartimos de todo, fotos, frases, lecturas, siempre con el hashtag #biblioteca y si se pudo, con mucha emoción y mucha alegría, vimos como #biblioteca se mantuvo hasta casi las 16:00 horas en nuestro país: Perú.
Esta hecho me alegra, nos alegra y emociona en demasía, pues en un tremendo logro, en un país donde siempre se dice que no se lee, es un gran logro.
Para siempre recordarlo, un viernes 10 de agosto, en Perú logramos posicionar #biblioteca como trending topic. (todavía sigo con la sonrisa de oreja a oreja)

picture de tuitera peruana @cibertecaria

lunes, 6 de agosto de 2012

¡A posicionar #biblioteca como trendig topic en twitter! (4a. ed.)


¿Y en que consiste #biblioteca?

Simplemente en posicionar el hashtag #biblioteca entre los "Trending Topics" (temas del momento) en Twitter en el día 10 de Agosto del corriente año y por cuarto año consecutivo.
Esta iniciativa surge cuando el 06 de agosto de 2009, a través de un artículo publicado en Biblioblog, 3a edición, la documentalista Natalia Arroyo Vázquez (@narroyo) se preguntaba: ¿Cuántos tweets hacen falta para convertirse en "trending topic"?.
Idea que fue recogida por tres bibliotuiteros (@ferjur, @jserranom y @cadaunante) con ganas de juerga y de probar la capacidad de nuestra comunidad bibliotecaria en el mundo hispanoparlante, decidieron lanzarlo como un experimento.

La consigna es simple: Tuiteen como locos. Desde sus casas, trabajos, centros de estudio; desde plazas y calles; desde los taxis, desde el metropolitano, el metro de Lima, donde te encuentres. Como en mi caso, que el año pasado, 2011, bajo el lema (y hashtag) #tuiteaportubilioteca, envíe mis trinos desde una cabina de internet en la ciudad de Chimbote a 460km de mi ciudad de origen, Lima. Aprovecha los cafés, museos y bibliotecas que ofrecen WiFi.
Desde sus computadoras, notebooks, netbooks, iphones, blackberries y cuánto dispositivo les permita tuitear; 

¿Y qué tuiteo?

Puedes tuitear recomendaciones de lectura, noticias, alguna imagen relacionada con la lectura, el libro y todo aquello que se asocie a biblioteca. Ojo: colocando siempre el hashtag #biblioteca.


¿Y cuáles son los objetivos?

Difundir la existencia de bibliotecas.
Revalorizar la importancia de las bibliotecas en nuestra sociedad.
Demostrar que las bibliotecas no son cosa del pasado, sino que están activas y más vivas que nunca.

...entre muchísimos otros más

¿Y quiénes pueden tuitear?

Usuarios de bibliotecas, estudiantes, docentes, investigadores, bibliofilos, bibliotecarios, documentalistas, archiveros, profesionales de la información y todas las personas que consideren la información, la cultura, la educación y el entretenimiento y sobretodo a la biblioteca, como el espacio por excelencia para promover y formar el gusto por la lectura, están llamados e invitados a participar.

¡Todos juntos posicionemos #biblioteca como trending topic en twitter!

PD.- El año pasado la consigna tenía además horarios segmentados por países, al parecer en esta oportunidad será durante todo el día. Si hubiera alguna indicación horaria, lo tuitearé.

Otros links:
1. La #biblioteca se tuitea contigo… ¿y tú con ella? (4ª edición)
2. #Biblioteca 4a ed., a twittear por el valor de la Biblioteca
3. #biblioteca en twitter

Presentación de la Revista de Literatura Infantil y Juvenil "Para leerte mejor"

El domingo 22 de julio en el marco de la 17° Feria Internacional del Libro de Lima se presentó la Revista especializada en Literatura Infantil y Juvenil "Para leerte mejor". La revista, única en su género en nuestro país, fue presentada por José Güich, Erick López, Roberto Hilario y la Directora académica, Irina Burgos Chorres.
La presentación de la revista contó con una apertura artística que estuvo a cargo de la asociación artística "Rosa de fuego", quienes compartieron una breve pantomima en torno a la historia de "Caperucita roja", que fue el deleite de niños y adultos. Sí, durante la presentación a diferencia de otras, contó con la participación activa de los niños como público.
Presentación artística de asociación artística "Rosa de fuego"

La revista propone llenar un vacío en cuanto a literatura infantil y juvenil en nuestro medio, ha sido publicada por la editorial Arsam, en fino papel couché, con ilustraciones inéditas a cargo de Marco Pariona.
De izq. a der.: Erick López, José Güich, Irina Burgos y Roberto Hilario

Al respecto la directora académica, manifestó: "El libro infantil es diferente a literatura infantil, la cual siempre ha sido vista como arte menor. Se tiene la idea que leer no es rentable, no te lleva al éxito, si lees no apareces en la televisión, ni en periódicos".
Público asistente durante la presentación

El primer número (Año I, Número 1, Julio 2012) que tengo entre mis manos, contiene buenos artículos, muchos de los cuales llama a la reflexión, desmitificando creencias y estereoptipos de la literatura infantil y juvenil. Además, podrás leer una sabrosa entrevista al zorro peruano, recreada por Erick López Sánchez (quién también recientemente publicó un libro infantil "La sombra de Benito" en la 17° Feria Internacional del Libro de Lima). También comparte un cuento, del escritor y recopilador de cuentos populares españoles Antonio Rodríguez Almodóvar. Son 60 páginas que no puedes (y no podrás) dejar de leer y releer. 
Primer número "Para leerte mejor"