domingo, 22 de marzo de 2026

Medellín Capital Mundial del Libro para 2027

La UNESCO ha designado a Medellín (Colombia) Capital Mundial del Libro para 2027. La ciudad ha registrado un incremento del 542  % en el número de librerías en las últimas siete décadas, situándose a la cabeza del índice nacional de lectura. Esta decisión sigue la recomendación del Comité Consultivo de la Capital Mundial del Libro, compuesto por libreros, editores y autores.

"Los libros no solo cuentan historias. Son una fuente de creatividad y aprendizaje. Medellín se ha convertido en un referente internacional para la transformación urbana y cultural donde los libros y las bibliotecas tienen un papel crucial en el logro de un cambio social positivo. La designación de Medellín como Capital Mundial del Libro 2027 es un poderoso mensaje sobre cómo la cultura puede construir la paz y la cohesión social."

Khaled El-Enany (Director General de la UNESCO)

Medellín, la segunda ciudad más grande de Colombia, alberga más de 110 librerías y 25 bibliotecas, muchas de las cuales son el resultado de la transformación de antiguas cárceles e instalaciones policiales. Afectada por períodos prolongados de conflicto en el pasado, la ciudad hoy es conocida internacionalmente por la innovación urbana y cultural donde los libros y las bibliotecas funcionan como santuarios esenciales y espacios de resistencia. En la actualidad, Medellín encarna el poder que tiene la cultura en la paz y la reconciliación.

La UNESCO y el Comité Consultivo de la Capital Mundial del Libro han reconocido a Medellín por su firme compromiso con la movilización cultural y su capacidad notable para acoger importantes iniciativas culturales. Las Capitales Mundiales del Libro de la UNESCO promueven los libros y la lectura para todos, y fomentan los valores del diálogo, la creatividad, la educación y la diversidad cultural prestando especial atención a los jóvenes y las comunidades vulnerables. También reafirma el papel vital de los libros como catalizadores para sociedades más inclusivas, equitativas y pacíficas.

La iniciativa forma parte de los esfuerzos más amplios de la UNESCO para fortalecer los ecosistemas de lectura y la alfabetización en todo el mundo. A título de ejemplo, el proyecto Centroamérica Lectora, financiado por la AECID entre 2020 y 2023, ayudó a ampliar el acceso a los libros y la lectura en El Salvador, Honduras y Nicaragua, así como a fortalecer sus sistemas editoriales. En Etiopía, otro proyecto financiado a través del FIDC se centra actualmente en mejorar el crecimiento de la literatura infantil y juvenil. 

Captura de pantalla de vídeo de biblioteca pública piloto


En su calidad de vigésimo séptima ciudad que ostenta el título desde 2001, Medellín acogerá una serie de actividades para consolidar la política pública de la ciudad en materia de lectura, escritura y narración. El año de las celebraciones comenzará el 23 de abril de 2027, Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor.

Fuente: UNESCO

Confirmación de la UNESCO que designa a Medellín como Capital Mundial del Libro 2027, resaltando la postulación liderada por la Alcaldía y el trabajo de ciudad que reconoce el poder de la lectura para transformar vidas y territorios.


martes, 10 de marzo de 2026

Cuando la biblioteca aparece en una de mis series favoritas…

A veces las bibliotecas nos sorprenden en los lugares más inesperados. En estos días, mientras disfrutaba algunos episodios de la serie Grey's Anatomy, tuve un momento especialmente significativo: descubrir que la mamá de Alex Karev (Justin Chambers) es bibliotecaria.

El detalle aparece en una escena sencilla pero profundamente humana. Ella cuenta que ha logrado retomar su trabajo en la biblioteca luego de un proceso de tratamiento y estabilidad frente a su condición de Esquizofrenia, narrado con respeto y sensibilidad. En ese diálogo emerge también un recuerdo de infancia: Alex solía jugar en la biblioteca, cambiar las fechas de los sellos de los libros y esconderse entre los estantes mientras su madre trabajaba.

Como mediadora de lectura y bibliotecaria, esa escena me tocó especialmente. Nos recuerda que las bibliotecas no son solo lugares de préstamo, silencio o estudio. Son espacios donde se construyen memorias afectivas. Entre los estantes se tejen vínculos familiares, se crean refugios simbólicos y, muchas veces, se siembran semillas invisibles que florecen años después.

Pensé entonces en algo que solemos decir en mediación de lectura: los libros y las bibliotecas acompañan procesos de vida. No solo forman lectores; también sostienen emocionalmente, ofrecen refugio, abren caminos de imaginación y, en ocasiones, se convierten en lugares donde una infancia encuentra calma en medio de circunstancias complejas.

En la historia de Karev —quien en la serie, llega a convertirse en uno de los cirujanos pediátricos más destacados de su hospital— es difícil no imaginar que esa infancia entre libros, juegos entre estantes y la presencia de una madre bibliotecaria pudieron dejar una huella silenciosa. Tal vez allí aprendió algo fundamental: la empatía, la paciencia y la atención a los otros, cualidades que también habitan en las bibliotecas.

Como gestora cultural, siempre me conmueve reconocer cómo distintas profesiones —la medicina, la educación, la bibliotecología— comparten un mismo horizonte: cuidar la vida, acompañar procesos humanos y ofrecer herramientas para comprender el mundo.

Y por eso esta escena, aparentemente pequeña dentro de una serie médica, me recordó algo profundo: las bibliotecas también curan. A veces no con bisturí, sino con historias, con memoria, con presencia.

Y ahora me gustaría leerte

📚 ¿Tienes algún recuerdo de infancia ligado a una biblioteca o a los libros?

👩‍👦 ¿Crees que los espacios de lectura pueden influir en la forma en que una persona se relaciona con el mundo o con su profesión en el futuro?

🎬 ¿Has encontrado en alguna serie o película una escena donde aparezcan bibliotecas o mediadores de lectura que te haya emocionado?

Te leo en los comentarios. 📖✨

Captura de pantalla de youtube

domingo, 1 de marzo de 2026

📖 Librero legendario de Rabat

Hace unos días leí esta historia en un muro de Facebook (dejo aquí el enlace original que compartieron) y no pude evitar guardarla como quien guarda una pequeña joya para volver a mirarla con calma. Se trata de Mohamed Aziz, un librero legendario de Rabat, en Marruecos. Y mientras avanzaba en la lectura, pensaba —inevitablemente— en nuestro oficio de mediadoras y mediadores de lectura.

Aziz quedó huérfano a los seis años y, a los quince, tuvo que abandonar la escuela porque no podía permitirse los libros de texto. La pobreza le arrebató la educación formal, pero no logró arrancarle el deseo de leer. En 1963 comenzó su propia “venganza”: instaló nueve libros sobre una alfombra, bajo un árbol, y empezó a venderlos. Así nació una vida entera dedicada a los libros.

Hoy, con más de setenta años, ha leído más de 5,000 títulos en árabe, francés e inglés. Dice, con una sonrisa que atraviesa fronteras, que gracias a ellos ha vivido más de 4,000 vidas. Y esa frase, para quienes creemos en la lectura como experiencia transformadora, es una declaración pedagógica en sí misma.

Su puesto —ubicado en la medina de Rabat— es pequeño y está siempre lleno de libros apilados. Lo sorprendente es que no los vigila cuando se ausenta. Su filosofía es tan sencilla como potente: “Los lectores no roban; y quienes no leen, no los necesitan”

Además, vende ejemplares y revistas a precios muy bajos, pensando especialmente en estudiantes. Su librería no es solo un comercio: es una trinchera cultural, un acto cotidiano de resistencia intelectual. 

Como educadora y mediadora de lectura, esta historia me interpela profundamente. ¿Cuántas veces hemos escuchado que no hay condiciones apropiadas para leer? ¿Cuántas veces la precariedad se imponerse sobre nuestros objetivos de formar lectores? Y, sin embargo, aquí hay un hombre que hizo de los libros su forma de estar en el mundo. 

No es casual que Rabat haya sido declarada Capital Mundial del Libro por la UNESCO para el año 2026. Pienso que, más allá de los títulos oficiales, hay capitales simbólicas que se construyen en silencio: bajo un árbol, sobre una alfombra, entre libros usados y manos jóvenes que los hojean con esperanza.

Nunca olvidemos que mediar lectura también es eso: abrir posibilidades donde antes hubo límites. 

Mohamed Aziz en su librería

Aquí un vídeo encontrado en este perfil de facebook